Autora: Emmanuelle Temis - Instructora de taoísmo.


La mejor forma de conectar con la Diosa es a través del hermoso cuerpo. Nuestro creador-a nos regala los genitales, los ovarios, la vagina, el clítoris y los pechos para el disfrute, mediante el gozo sexual, con la caricia, con la excitación… Con la sexualidad amamos al Dios-a del que nos hablan en los templos. Vamos a dedicar estas líneas a conocer interiormente a los ovarios, fuente del elíxir de la larga vida.


Conexión con los ovarios. Respirando con ellos


Según Mantak Chia, la vagina es como una flor; cuando el hombre huele una rosa o una orquídea su cerebro le conduce al delicado perfume de la vagina de la mujer. Los ovarios producen cada día energía sexual. Después de la ovulación y antes de la menstruación, es menor la cantidad, pero es más fuerte durante la menstruación, después de esta y en la ovulación. La mujer pierde todo su potencial energético durante la menstruación. Si trabajamos cada día, durante unos minutos con los ovarios, absorberemos esta energía evitando perderla, tendremos más fuerza vital y, como consecuencia, la mujer envejecerá más lentamente. La belleza, la salud y la longevidad son nuestro objetivo.


Las taoístas pensamos que la meditación de los ovarios, el masaje en los pechos y la sexualidad diaria son la mejor cosmética posible. Conseguir matar "el dragón rojo" (acabar con la menstruación) era en la antigüedad el deseo de las mujeres; distanciaban sus ciclos, en vez de cada 28 días, cada 2 o 3 meses.
Al practicar durante años, retrasaban más y más sus menstruaciones, y así llegaban a los 55-60 años con apariencia juvenil y menstruando. Cabe mencionar que también lo pueden realizar y beneficiarse las mujeres que están en la menopausia o aquellas mujeres que han sido intervenidas quirúrgicamente por problemas ginecológicas.


Practica este ejercicio, lo puedes hacer sentada, tumbada, de pie, en cualquier posición. Es una bella meditación que ayuda a conectar con esa parte tan sensible, vulnerable, mágica y poderosa que son los ovarios:


  • Visualiza los ovarios, respira sobre ellos masajeándolos externamente (aprende a localizarlos). Imagina el palacio ovárico, que está entre los dos ovarios, y envía una sonrisa al interior de tu vagina, al palacio y a los ovarios.
  • Contrae la vagina, inhala, caza la energía de los ovarios y llévala al perineo (espacio comprendido entre los genitales y el ano) y relájate. Repite el ejercicio entre 7 y 9 veces. Almacena la energía en el perineo.
  • Visualiza de nuevo el palacio ovárico y los ovarios. Contrae, inspira y extrae de nuevo la esencia, envíala al perineo (7 a 9 veces), relájate. Contrae el ano y el perineo, enviando la energía al coxis (7 o 9 veces), donde quedará almacenada.
  • Conecta de nuevo con los ovarios. Extrae su fuerza vital de la forma antes indicada (7 a 9 veces), contrae el ano, elevando la energía hasta el sacro (7 a 9 veces) y déjala allí almacenada.
  • Repite el mismo proceso guardando la energía en la 11.º vértebra dorsal.
  • Procede después a extraer la energía ovárica y subirla a la 7.º vértebra cervical, de allí a la coronilla, donde se hace una espiral, entre 18 y 36 veces, en sentido de la agujas del reloj y luego en sentido contrario. Mantén la lengua tocando el paladar. Permite ahora que la energía descienda desde el tercer ojo hasta el corazón, pasado por el plexo solar y el ombligo (donde se almacena).


Resumen


Esta práctica puede parecer difícil, lo más importante es:

  • Contraer la vagina a la vez inhalas pequeñas bocanadas de aire. Lo que se pretende es tomar la energía ovárica y conducirla al perineo.
  • Contraer el ano para subirla por la médula espinal y retenerla en cada estación.


Los beneficios que se obtienen son:

  • Apertura de la órbita microcósmica, un biocircuito principal energético formado por 2 canales principales: vaso concepción, que empieza en el perineo, va subiendo por la parte delantera del cuerpo terminado en la punta de la lengua; y el vaso gobernador, que empieza en el mismo punto perineo, pero sube por la espina dorsal hasta el cerebro y baja hasta el paladar.
  • Regular a voluntad los ciclos.
  • Tener más energía en todo el cuerpo.
  • Envejecer lentamente y gozar de buena salud.


Al principio es suficiente con sentir la energía circulando por tu interior y conectarla con los ovarios, palacio ovárico y genitales externos. Intenta hacer ascender y expandir esa maravillosa energía a través de todo tu cuerpo. Lo único que necesitas es sonreír a tu belleza interna, amarla y llenarte de ello. ¡Sé feliz!

Publicado: 20 de Diciembre de 2016 a las 08:17